En los estudios de ciencias del primer grado y de física del segundo grado se describe un aparato denominado "electroscopio de hojas", que consiste en un instrumento capaz de detectar cargas eléctricas acumuladas en un cuerpo, es decir, verificar si un cuerpo está o no " Cargado "de electricidad estática.

 

El electroscopio original se hace con hojas de oro, que es un material caro, pero existe una alternativa simple y barata que se puede utilizar con excelentes efectos prácticos para aplicaciones didácticas que describimos exactamente en este artículo.

 

Este electroscopio utiliza material que se puede conseguir en casa (no necesita comprar nada!) Y detecta cargas eléctricas acumuladas en peines, reglas, pedazos de acrílico, plásticos, ropa, etc. En la figura 1 tenemos el aspecto de este electroscopio.

 

 


 

 

 

Con un vidrio de boca ancha (mayonesa, por ejemplo), preferiblemente con tapa plástica, encajamos un hilo de cobre doblado para formar un gancho.

 

En ese gancho vamos a colgar un pedazo de papel aluminio bien fino doblado en V. El aluminio debe ser lo más fino posible para obtener mayor flexibilidad, pues de ella depende la sensibilidad del electroscopio.

 

Para experimentar el electroscopio friccione un peine de plástico, un bolígrafo o incluso una regla de plástico en su ropa, para generar una buena carga eléctrica.

 

Aproximando o tocando en la argolla de cobre, como muestra la figura 2, debe ocurrir la repulsión de las hojas de aluminio que entonces se abren.

 

Cuanto mayor sea el ángulo de apertura de las hojas, más cargado será el objeto que tocó en la argolla.

 

Explique, en la demostración o en la clase, que las hojas se abren porque se cargan con cargas eléctricas de la misma señal (positivas o negativas) y por eso surge entre ellas una fuerza de repulsión.

 

Haga una demostración friccionando en seda o lana diversos tipos de materiales, demostrando así cuáles se electrizan con más facilidad.

 

En los días húmedos, la experiencia puede ser más difícil, pues los objetos cargados pierden rápidamente las cargas adquiridas.