Este artículo es de un libro de 1986, época en que sólo había televisores analógicos con cinescopios. Así, los siguientes procedimientos de datos sólo son válidos para este tipo de aparato. Son importantes si el lector pretende recuperar un viejo televisor de este tipo, para usarlo con viejas videocintas o cámaras de la época.
Conforme el lector ya debe haber percibido, el análisis de defectos es relativamente simple a partir del momento en que se consiga establecer cuál es la etapa a ser analizada en función del defecto. Podemos entonces dar un guión general para. los lectores que pretenden X profundizar en la reparación de televisores:
Procedimiento
- Conectar el televisor y comprobar lo que sucede con la imagen y el sonido
- Asociar el síntoma al paso que puede causar o más de un paso si es el caso.
- Medir tensiones en la etapa sospechosa
- Probar componentes de la etapa sospechosa
- Intercambiar los componentes que tienen problemas
- Analizamos este itinerario en detalle:
Síntoma
El síntoma es lo que ocurre con el sonido o la imagen de un televisor que no funciona bien. Un televisor que no tenga sonido, que tenga una imagen distorsionada o que no para girar, evidentemente es un televisor con problemas. El síntoma indica que algún paso tiene problemas y que, por lo tanto, el televisor necesita reparación.
Si el televisor no tiene algún problema más sencillo, por ejemplo conectado en tensión incorrecta, con los controles desregulados o con problema de antena, el técnico debe buscar el origen del problema en el propio circuito interno.
Causa
Conociendo el principio de funcionamiento del televisor podemos fácilmente asociar el síntoma a la etapa que la causa. Así, si el problema es sonido, evidentemente el técnico no va a medir los componentes de la salida de vídeo o de la sincronización.
Por otro lado, si el problema es de imagen que gira, un caso de falta de sincronismo vertical, el técnico no va a analizar los pasos de FI o de sonido.
Medidas y pruebas
Es evidente que para la realización de medidas y pruebas el técnico necesita tener no sólo un instrumento apropiado (multímetro) como también saber exactamente dónde realizar esta medida. Así es muy importante para el técnico profesional tener colecciones de diagramas de los aparatos que van a su taller para reparación.
Estas colecciones pueden ser adquiridas con cierta facilidad y se constituyen en una excelente inversión para el reparador que podrá recuperarlo fácilmente por el tiempo reducido con que llegará a los efectos de los aparatos.
Nota: en la época había esquematecas y publicaciones especializadas. Hoy en día son raras y en caso de necesidad se puede apelar a Internet.
Al llegar a la conclusión de que el problema se debe a esta o aquella etapa el técnico debe abrir el diagrama del aparato y analizar la etapa correspondiente del aparato defectuoso. Comprobando el recorrido de la señal e identificando los componentes activos como transistores, válvulas o circuitos integrados debe comenzar midiendo las tensiones en los principales puntos.
Las anormalidades de tensión pueden deberse no sólo al componente que presenta problemas, así como a componentes asociados como capacitores, resistores, diodos, bobinas, transformadores, etc. Los buenos diagramas de televisores traen normalmente las tensiones que deben ser medidas en los puntos más críticos.
Las anormalidades de estas tensiones son el primer indicativo que está produciendo el origen del problema.
Cambio de componentes
En la medida de lo posible el cambio de un componente debe ser hecho siempre por el original. Evite utilizar equivalentes. Si no hay posibilidad de utilizar uno del mismo tipo, asegúrese de que el equivalente elegido tiene características iguales o mejores que el original.
Hecho el cambio, pruebe el televisor y rehacer los ajustes, ya que las diferencias de características de un componente sustituido pueden requerir retoques diversos en los principales ajustes. Cuando cambie resistencias utilice unidades de misma disipación que las originales o, en su defecto, un poco mayor, excepto componentes que funcionen como fusibles. Existen resistores de hilo en televisores que tienen por función también servir de elementos de protección. Estos resistores no deben ser sustituidos por equivalentes de mayor disipación. Si estos resistores se queman con frecuencia esto es señal de que existen problemas en el propio circuito cuyo origen debe ser investigado.
Para los capacitores, el cambio debe ser efectuado siempre por unidades de mismo valor y tensiones de trabajo igual o mayores que las originales. Evite cambiar de tipo de capacitor, es decir, sustituyendo uno de poliéster por un cerámico, o viceversa, ya que esto puede causar problemas de funcionamiento al televisor, principalmente en los sectores que operan con señales de frecuencias elevadas.
Precauciones
En el interior de un televisor encontramos puntos con tensiones bastante elevadas peligrosas, por lo tanto, poniendo en riesgo la propia vida del técnico descuidado. Así, al moverse en un televisor para la investigación de los circuitos siempre lo haga con el máximo de cuidado no apoyando en cualquier parte que pueda causar choques.
Tenga un banco aislado con cualquier tipo de material que no sea el metal y nunca trabaje descalzo. Alimente el televisor que está siendo reparado por una toma de corriente con un disyuntor o un fusible de protección.
Cuando se realiza el cambio de componentes, desconecte la alimentación del televisor y espere un poco hasta que los capacitores electrolíticos se descarguen, principalmente los de la fuente. No trabaje en un televisor conectado a la antena externa en días de tormenta.
Tenga siempre herramientas propias para cada tipo de trabajo. No intente improvisar herramientas, ya que pueden dañar aún más el televisor que se está reparando. Finalmente recuerde: ningún defecto es imposible de reparar.
Analizando el circuito, y teniendo calma, el lector llegará al origen. Los defectos más difíciles son los de naturaleza intermitente, es decir, aquellos que ocurren solamente en determinados momentos. Un ejemplo es el caso de un televisor que funciona por algunos minutos o incluso horas y luego se detiene repentinamente sin explicaciones. Cuando apagamos el televisor y lo conectamos de nuevo después de un cierto tiempo funciona correctamente.
Este tipo de defecto sólo puede ser descubierto dejando el televisor conectado en el taller hasta que se manifieste ya la hora de la manifestación el técnico debe correr para intentar descubrirlo. Los componentes sobrecalentados, las interrupciones de la placa de circuito impreso o los capacitores pueden ser la causa. El calentamiento se dilata y provoca la interrupción de la corriente.



