¿Cómo proceder ante un receptor defectuoso? Supongamos que, practicante aficionado de electrónica o técnico recién formado, el lector se vea ante su primer receptor a reparar.

Nota: el artículo es antiguo, pero todavía hay muchos radios transistorizados de coleccionistas y de personas que les gusta este tipo de aparatos que pueden necesitar reparaciones.

   Es evidente que, al retirarlo de la caja, puede, en este momento, ocurrir la sorpresa de la inseguridad ante la responsabilidad asumida. La mayoría de los técnicos siente el choque de tener por primera vez la responsabilidad de reparar un equipo como profesional ante la complejidad del circuito, aunque lo hayan visto muchas veces en su curso, se sienten en duda si realmente tienen capacidad de "descubrir" el fallo y reemplazar los componentes que sean necesarios.

   Aprender la teoría e incluso la práctica es muy diferente de ponerlas en práctica profesionalmente. ¿Qué hacer? En este artículo es evidente que no podemos dar todos los métodos de reparación, pues justamente eso es que fue visto en el curso hecho por el técnico. Con esto, pretendemos simplemente establecer una cierta orientación de trabajo para el técnico reparador al inicio de su carrera.

   Con el tiempo la práctica le mostrará cuáles son las variantes de procedimiento que se pueden tomar para cada caso específico, pero hasta entonces, será conveniente tener una cierta secuencia de operaciones de modo a perder el mínimo de tiempo posible en la localización de cualquier fallo ya que, en términos profesionales, "tiempo es dinero".

 

 

   LAS TÉCNICAS

   En la reparación de receptores transistorizados, como de cualquier equipo electrónico, difícilmente el técnico puede contar con el cliente para la obtención de cualquier "pista" sobre y posible falla. En general, las palabras que mejor definen las situaciones son: "no funciona", "hace un ruido extraño cuando cambia de estación" o simplemente "no sé lo que tiene.

   Con eso, la primera preocupación del técnico ante un receptor deficiente es justamente localizar el defecto, pero a partir de ninguna pista.

   Para ello, todo el técnico debe tener un sentido de observación bastante agudo. A veces un mal contacto puede hacerse evidente en el momento en que movemos en el receptor, accionamos sus controles o simplemente cambiamos su posición. Sin embargo, si la deficiencia es causada por componentes que no tienen piezas móviles, es evidente que este método difícilmente nos llevará a algún resultado práctico.

   Por lo tanto, antes de partir directamente al desmontaje del aparato, otro punto de bastante importancia debe ser analizado: el estado de las pilas.

   El técnico quedará bastante sorprendido por la cantidad de casos que aparecerán en su taller en el que la simple sustitución de las pilas o la limpieza de sus contactos se constituye en el único defecto. Los síntomas que suelen aparecer debido a las pilas debilitadas o con malos contactos son la ausencia de volumen y sensibilidad, la variación intermitente de volumen y el "motor-canotaje", es decir, la emisión de un sonido similar al de un motor de barco .

   Una vez constatado que la batería se encuentra en buenas condiciones, enviando una alimentación correcta al receptor, el procedimiento que mejor debemos tener para el descubrimiento del componente o componentes defectuosos consiste en el aislamiento de la etapa deficiente para lo que podemos usar las siguientes técnicas básicas:

a) Método de sustitución de componentes. Podemos experimentar buenos componentes en lugar de aquellos que suponemos estar defectuosos. Este método se revela interesante cuando sospechamos de uno o dos componentes por su estado aparente, lo que, sin embargo, requiere mucha visión del técnico. Este método difícilmente llevará a alguna conclusión si hay más de un componente defectuoso en el mismo paso.

b) Medida de tensiones. Este método se muestra mucho más eficiente que el anterior. Se mide la tensión de puntos importantes del circuito, siendo comparados con los valores indicados en los manuales suministrados por los fabricantes o a través de conocimientos teóricos de circuito analizado. Este método, pero también tiene sus inconvenientes ya que en determinados casos puede ocurrir la avería de un componente sin que haya ningún cambio en las tensiones del circuito, caso, por ejemplo, de la "apertura" de pequeños condensadores.

c) Sustitución de la señal. Este método se muestra, en la práctica, el más apropiado para la mayoría de las fallas. Se inyecta una señal a la entrada del circuito o del paso en prueba y se compara la salida con lo que se desea obtener. Si el paso no funciona como se esperaba, puede aislarse fácilmente el componente defectuoso por medidas directas de su valor.

   Es importante observar que no siempre el técnico debe confiar solamente en uno de los métodos descritos o esperar que un único método le lleve siempre a la falla de cualquier equipo. La elección del método depende mucho de la práctica e intuición del técnico que deberá saber desarrollar habilidad para trabajar correcta y rápidamente, aprovechando las ventajas que todos los métodos pueden ofrecer.