Uno de los problemas de muchos circuitos de alarmas es que no poseen pre-temporización, es decir, se activan tan pronto como su interruptor general se enciende, no dando tiempo para que el propietario salga de su casa o para la acción de los sensores del sistema. En este artículo se enfocan circuitos de pre-temporización que se pueden asociar a cualquier alarma que no los posea.

Hay cientos de tipos de alarmas que se publican de las más diversas formas en las revistas especializadas y sitios web.

Hay alarmas con sensores de hilos finos, focos de luz, magnéticos y de muchos otros tipos, según lo que se desea proteger.

Muchos proyectos son sofisticados, presentando temporización tanto para la acción de la alarma, es decir, activando una alarma sólo algún tiempo después del sensor captar algo, como temporización para el tiempo de toque, evitando así que las baterías o las pilas se agotan.

Sin embargo, existe un tipo de temporización. Que no siempre se tiene en cuenta, y por eso no siempre se añade a los proyectos: la pre-temporización.

En una residencia, por ejemplo, en la que hay un sensor en el puerto principal, es necesario que el sensor en cuestión sea activado sólo después de que el propietario salga, y eso de modo automático.

En un coche ocurre lo mismo, pues hay que dar tiempo para que el propietario salga del vehículo y lo cierre.

Los circuitos de temporización pueden ser elaborados de manera relativamente simple e incorporados a diversos tipos de alarmas, ligándolos de modo automático después de un cierto tiempo.

En este artículo enfocamos algunos de estos circuitos, con tiempos que pueden ser preestablecidos en valores que van de algunos segundos hasta varios minutos.

 

1. PRE-TEMPORIZACIÓN MONOESTABLE PARA 6 o 12 V

Este circuito puede ser alimentado por tensiones de 6 o 12 V, siendo ideal para alarmas a batería, pilas o automotores. El diagrama esquemático se muestra en la figura 1.

 

Figura 1 - Pre-temporización Monoestable
Figura 1 - Pre-temporización Monoestable

 

Conforme podemos ver por el circuito, se trata de un monoestable con el integrado 555. El tiempo de acción y, por lo tanto, de pre-temporización, es dado por R2 y C1.

En el caso, con los valores indicados tenemos algo alrededor de 3 minutos.

Este tiempo puede ser aumentado a voluntad, sólo recordando que el valor máximo de R2 recomendado es de 1 M ohms y de C1 es de 1 000 uF.

El monoestable activa directamente un relé que controla la alimentación del sistema de alarma.

Como el consumo de corriente del circuito en la condición de espera es muy bajo, puede permanecer permanentemente conectado a la fuente.

Su operación se produce de la siguiente manera:

Antes de conectar el sistema de alarma (que debe estar conectado a los puntos X e Y), presionamos por un instante el interruptor S1 de la pre-temporización.

En estas condiciones el relé atraca, encendiendo el LED e indicando que la alarma puede ser accionada en su interruptor general.

Como el relé se encuentra atrapado, la alarma no recibirá su alimentación de inmediato.

El dueño tiene entonces el tiempo dado por R2 y C1 para dejar el sitio. Al final del tiempo en cuestión el relé es desenergizado, abriendo sus contactos.

En este instante el LED apaga y la alarma pasa a recibir su alimentación normal, entrando en la condición de funcionamiento.

Los relés poseen dos contactos reversibles de 2 A, siendo esta la corriente máxima admitida para los sistemas de alarma. Para sistemas de mayor potencia debemos utilizar un relé de mayor capacidad de corriente.

 

2. PRE-TEMPORIZACIÓN MONOESTABLE PARA LA RED LOCAL

Una versión del mismo circuito, para funcionamiento en la red de 110 V o 220 V, se muestra en la figura 2.

 

Figura 2 - Temporización para la red de energía
Figura 2 - Temporización para la red de energía

 

El sistema de temporización basado en el 555 es el mismo, añadiendo sólo la fuente de alimentación con transformador y el regulador de tensión.

En este caso tenemos una llave separada para el sistema de pre-temporización, que conecta su alimentación (S3), y otra que provoca su disparo (S1).

Como disparo, se enciende el LED por un tiempo determinado por el capacitor y la resistencia conectados a los pines 6 y 7 del 555, indicando que la alarma puede encenderse que no recibirá la alimentación.

La alimentación llegará a la alarma cuando el relé se desarmar, al final del tiempo programado, y el LED se apague.

Los contactos del relé son para 2 A, lo que significa una potencia máxima de la alarma (incluido el sistema de aviso de 200 W en la red de 110 V y el doble en la red de 220 V.

 

3. PRE-TEMPORIZACIÓN AUTOMATICA POR CORTE DE LUZ

El circuito de la figura 3 es más sofisticado, pues permite la temporización por el simple paso del usuario delante de un sensor que sea iluminado por una fuente de luz (lámpara o incluso la luz ambiente).

 

Figura 3- Diagrama de la temporización por corte de luz
Figura 3- Diagrama de la temporización por corte de luz

 

El sensor es un LDR que al ser llevado a una sombra momentánea hace que el transistor O1 conduzca, aterrizando por un instante el pino 2 del 555 en la versión monoestable.

Este aterramiento lleva la salida al nivel alto por un tiempo dado por la resistencia R4 y el capacitor C2. En el caso, ese tiempo llegará a algunos minutos, pero puede ser alterado tanto por el cambio de R4 y del capacitor.

El capacitor puede tener valores en el rango de 10 uF a 1 000 uF.

Con la presencia de tensión en la salida (pasador 3 del integrado) el transistor Q2 es llevado a la saturación, energizando así la bobina del relé, que atraca cortando la alimentación de la alarma externa.

La alimentación del circuito se puede hacer con tensión de 6 o 12 V, dependiendo del relé usado y del sistema.

La carga en este circuito también puede ser alimentada por la red de 110 o 220 V.

 

4. ALARMA SIMPLE

La alarma de la figura 4 puede ser fácilmente incorporada a cualquiera de los temporizadores, para formar un sistema de protección eficiente para el hogar.

 

Figura 4 - alarma simple
Figura 4 - alarma simple

 

Los sensores pueden ser del tipo magnético (reed-relés) o bien hilos finos enlazados en los puntos críticos, como ventanas.

Evidentemente, considerando la temporización, para la puerta principal se debe utilizar un micro-switch o un reed-relé.

Los puntos X e Y se conectarán en los circuitos 1 o 3, aprovechando la alimentación de 6 o 12 V.

Para la red de 110 V o 220 V podemos usar el mismo circuito, con el aprovechamiento de la fuente de alimentación del circuito de la figura 2.

 

CONCLUSIÓN

Los dos temporizadores datos son los más simples que podemos sugerir, teniendo en cuenta la eficiencia y la obtención de los componentes.

Sin embargo, nada impide que se realicen mejoras.

En la propia temporización se pueden prever protecciones que eviten el desarme por el ladrón o el acceso a botones externos a una residencia permitiendo así que el desarme se haga a la llegada.

En este caso, en los circuitos sugeridos basta conectar en paralelo con S1 un segundo interruptor de presión remoto, colocado en local escondido.

Una posibilidad interesante de variación para esta temporización se muestra en la figura 5.

 

Figura 5 - Embotando un reed-switch
Figura 5 - Embotando un reed-switch

 

Un reed-switch puede ser embutido en un lugar secreto, y al ser disparado por la aproximación de un pequeño imán, desarma la alarma por tiempo suficiente para permitir la entrada de los dueños de la casa.

Estos, entonces, tranquilamente apagar la alarma.

 

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